La Bombonera cumple 81 años con el riesgo latente de quedarse sin reforma

Desde hace al menos una década, Boca tiene en su agenda el objetivo de mejorar la capacidad de su estadio. Pero, ¿cuántas opciones realmente tuvo? ¿Qué proyectos siguen siendo viables y cuáles quedaron en el camino?

De 2011 a hoy llegaron a las oficinas de Brandsen 805 seis propuestas, de las cuales tres quedaron en el camino y otras tres siguen en pie. Ellas son la denominada Bombonera 360, Proyecto Esloveno y la menos amigable con la mística que rodea al coliseo xeneize: un estadio nuevo. Pero cada una tiene su historia particular.

La Bombonera: la obra perfecta del arquitecto olvidado que la diseñó y bautizó

Al mismo tiempo, la indefinición de la institución puede atentar contra sus planes. De acuerdo a información exclusiva a la que accedió LA NACION, una importante empresa constructora -especializada en el desarrollo de grandes shoppings de la Ciudad- planea comprar los 19 lotes frentistas (48 propietarios) del coliseo Xeneize en bloque, para llevar adelante el Paseo Peatonal Del Valle Iberlucea, una zona con espacios verdes y también locales gastronómicos y de indumentaria.

EL ORIGEN

La Bombonera cumple hoy 81 años sin resolver el mismo dilema que tiene desde que nació: ¿Cómo hacer para completar la obra? Es notable, pero la pregunta sigue sin respuesta. Y no es algo reciente. En realidad, cuando en 1932 llamó a un concurso público para la confección de anteproyectos para construir un estadio de cemento donde estaba la vieja cancha de madera, el estudio ganador (compuesto por el ingeniero José Luis Delpini, el arquitecto esloveno Viktor Sulcic y el geómetra Raúl Bes) sorprendió al plantear una superficie de obra ideal, incluyendo las dos medias manzanas compuestas hoy por las calles Brandsen, Del Valle Iberlucea, Aristóbulo del Valle y el pasaje Zolezzi, atravesadas por Pinzón. Pero hasta ahora Boca jamás pudo comprar esos lotes.

El estudio compuesto por el ingeniero José Luis Delpini, el arquitecto esloveno Viktor Sulcic y el geómetra Raúl Bes sorprendió en 1933 al plantear una superficie de obra ideal, incluyendo las dos medias manzanas que hoy quiere comprar el oficialismo para llevar adelante el 360.

El estudio compuesto por el ingeniero José Luis Delpini, el arquitecto esloveno Viktor Sulcic y el geómetra Raúl Bes sorprendió en 1933 al plantear una superficie de obra ideal, incluyendo las dos medias manzanas que hoy quiere comprar el oficialismo para llevar adelante el 360. (revista la ingenieria: el estadio del CABJ por el ingeniero Delpini – 1940/)

Ante la imposibilidad de expandirse para ninguno de los cuatro costados, El ingenio del estudio ganador hizo posible construir, sobre un terreno de 187m x 120m x 114m, un estadio lo suficientemente grande como para contener todo el fervor de los hinchas de Boca, un club con una popularidad creciente desde la exitosa gira por Europa de 1925. Con el objetivo de, como mínimo, duplicar las 25.000 localidades que entraban en el viejo estadio ubicado en ese mismo lugar.

¿Cómo lo resolvieron? Fabricando espacio en donde no había y haciendo magia, arquitectónicamente hablando. Mediante la construcción de tribunas escamadas, con estructuras de hormigón armado, el estudio Delpini-Sulcic-Bes edificó la Bombonera, estrenada oficialmente el 25 de mayo de 1940.

Tras la construcción de la tercera bandeja (inaugurada en 1953), la última reforma importante se dio en 1996. Ese año, en los primeros meses de la presidencia de Mauricio Macri, los viejos palcos y la emblemática Torre de Homenajes fueron derrumbados y allí se construyeron las actuales plateas preferenciales. Fue un injerto muy alejado de la arquitectura de la edificación original, que además, en materia de espacio, resolvió muy poco: allí entran poco más de 2000 personas. Aquello modificó para siempre el vínculo del club con el barrio. Desde entonces, con un muro de 30 metros de altura, la Bombonera le da la espalda a La República de la Boca.

BOMBONERA 360

La propuesta de ampliación de la gestión que preside Jorge Amor Ameal fue uno de los caballitos de batalla de las últimas dos campañas. Se presentó en sociedad en 2015 y su dibujo es un calco al propuesto en 1933. También se asemeja al que realizó la Facultad de Arquitectura, Diseño, Arte y Urbanismo de la Universidad de Morón.

Aquel proyecto universitario, que nació originalmente en 2004, fue acercado a la institución en octubre de 2009 y tuvo una aceptación casi inmediata. En su primera presidencia, Ameal contó con la aprobación por unanimidad de las Agrupaciones en la Comisión de Asuntos Institucionales de la Institución. Y todos los profesionales Intervinientes donaron sus honorarios al club, con el objetivo de llevar adelante esa propuesta. Sin embargo, nada se hizo. La maqueta, donada por la Facultad a Boca, desapareció misteriosamente poco antes de las elecciones de 2011.

El proyecto que Facultad de Arquitectura, Diseño, Arte y Urbanismo de la Universidad de Morón le cedió a Boca en 2009, durante la primera presidencia de Ameal

El proyecto que Facultad de Arquitectura, Diseño, Arte y Urbanismo de la Universidad de Morón le cedió a Boca en 2009, durante la primera presidencia de Ameal

Si bien es cierto que la pandemia de Coronavirus alteró los planes de todo el mundo, a 17 meses de haber asumido como nueva dirigencia, no hubo avances visibles en este punto. Sí, en cambio, hubo una importante remodelación y puesta en valor edilicia. Con el pintado de todo el estadio, el cambio de butacas celestes por unas azules, y con modificaciones más que evidentes: de platea a popular de algunos sectores, el retiro de los paneles de vidrio templado en la zona de plateas bajas y de los alambrados detrás de cada arco.

“Bombonera 360 es remodelación y ampliación. Hoy estamos en la etapa de remodelación. Al mismo tiempo, estamos trabajando en temas que tienen que ver con el financiamiento y el proyecto. Estamos en un proceso muy bueno. Si antes estábamos bien, ahora estamos mejor”, expresa con optimismo Carlos Navarro, vocal titular y responsable del Departamento de Obras de Boca. Y sentencia: “El Club Atlético Boca Juniors va a comprar las dos medias manzanas y va a ampliar su cancha llevando adelante el proyecto Bombonera 360, tal como se prometió en campaña.”

La Bombonera, de estreno. La experiencia de volver a ver un partido sin acrílicos

Con respecto al hermetismo del club en relación a detalles vinculados con el aspecto financiero de semejante inversión, el hombre cercano a Ameal explica: “Se está avanzando a paso firme, con total seriedad y serenidad. Boca va a comunicar puntualmente cada acción con previsibilidad. Cuando el presidente comunique algo será sobre algo concreto. Nosotros tenemos la tranquilidad, serenidad y seguridad de que se viene trabajando de manera excelente sobre este tema. Y parte de esto es la seriedad hacia afuera. Porque si no, estaríamos hablando todo el día y armando un show que no nos interesa.”

Jorge Ameal, en declaraciones realizadas hace una semana al noticiero oficial de Boca, dijo algo muy similar: “Hicimos un proyecto que se llama Bombonera 360 y estamos todos los días trabajando en la parte económica y en la parte edilicia, y en la ingeniería económica para tratar de hacer la reforma que se merece nuestro estadio”. Pero más allá del optimismo, en esa misma charla reconoció que “es muy difícil” de realizar.

Hay algo que el presidente de Boca no dice. Y es que, al haber varias propiedades ocupadas y flojas de papeles, sin una ley de expropiación será una misión casi imposible que el club las adquiera.

También cuenta con otro impedimento. Si se lograsen adquirir dichas propiedades, para llevar adelante la obra la institución debe pedir un permiso especial. Ocurre que Bombonera 360 requiere del cierre de tres calles del barrio: el trazado de Del Valle Iberlucea que va de Aristóbulo del Valle a Brandsen, y la calle Pinzón, entre Zolezzi y Del Valle Iberlucea.

Según el Informe del Consejo Profesional Inmobiliario (CPI), realizado en 2019 para Boca, el 37% por ciento de las propiedades que forman parte de las dos medias manzanas no venden o no cuentan con los papeles en regla para hacerlo

Según el Informe del Consejo Profesional Inmobiliario (CPI), realizado en 2019 para Boca, el 37% por ciento de las propiedades que forman parte de las dos medias manzanas no venden o no cuentan con los papeles en regla para hacerlo

El único que mostró apertura mental en relación a la idea de completar la Bombonera fue Mario Pergolini. Como parte de uno de los roles que él iba a tener a su cargo como vicepresidente, planteó dialogar con personas cercanas que trabajasen en la construcción grande, que pudieran acercar gente, compartir cuál fue su trabajo en otros estadios y optimizar costos. Pero la respuesta fue negativa.

Ante eso, Pergolini se puso a evaluar otros proyectos. Se juntó con los responsables del Esloveno, e incluso con otros arquitectos (algunos con ideas fantasiosas e inviables). Pero ocurrió lo inesperado. Hubo enojo con él y fueron claros: “Nuestro proyecto es el 360”. Sin espacio para gestionar sobre el tema, el directivo se fue corriendo del asunto.

Mario Pergolini, vicepresidente de Boca, se burló de la situación que atraviesa la institución

Mario Pergolini intentó reunir y evaluar diferentes proyectos de ampliación de la Bombonera, pero no le dieron espacio y se hizo a un lado (Fabián Marelli/)

Es llamativo que el oficialismo esté enfocado en una sola idea y no piense en escenarios alternativos. O incluso que se haga, como en 1933, un llamado a concurso público, en busca de la mejor propuesta para la reforma del coliseo Xeneize.

Es más que evidente que las opiniones están muy divididas cuando los socios y los hinchas opinan sobre un tema que no formó parte de la boleta electoral. Así como hay votantes de la fórmula Ameal-Pergolini que ven con buenos ojos el Proyecto Esloveno hay gente que optó por las otras alternativas que apoyan el 360. Eso quedó reflejado con claridad en una encuesta reciente realizada por LA NACION Deportes. Allí, sobre 1513 votos, el 43,2 por ciento eligió al Proyecto Esloveno por encima de Bombonera 360 (40,1%), muy por delante de la idea de construir un estadio nuevo (16,7%).

PROYECTO ESLOVENO

En silencio, y más allá de que el actual oficialismo ningunea esta alternativa, el proyecto ideado en 2016 por el socio y empleado Fabián Fiori (y puesto a disposición del club desde entonces más allá del color político de la dirigencia de turno), siguió trabajando y puliendo la idea.

Ofrece algo diferente: comprar solo los 19 lotes frentistas, una cantidad muchísimo menor que las 173 unidades funcionales que el club debería adquirir para sumar las dos medias manzanas al patrimonio boquense, como paso previo a la construcción planteada desde 2015.

Según los profesionales a cargo de esta propuesta, la obra estaría lista en apenas 15 meses y garantiza un mínimo de 20.000 lugares más. A eso hay que agregarle 100 palcos VIP, parking, la adaptación del estadio a las normas FIFA y Conmebol (ingreso de ambos equipos por el medio de las plateas) y la recuperación de la emblemática Torre de Homenajes, que también se utilizaría como mirador turístico). ¿Cuál es la diferencia entre el proyecto oficialista y su alternativa? Apenas 3000 localidades.

El proyecto Esloveno corre con una gran ventaja: cuenta con el apoyo de los vecinos del barrio. Y los vecinos son la llave que destraba el cerrojo de este asunto. Sin vecinos no hay ningún proyecto viable. Más claro: los dueños de las propiedades ubicadas sobre Del Valle Iberlucea frente al estadio, venden. Con una condición: que se lleve adelante el Proyecto Esloveno. ¿Por qué? Porque se sienten involucrados.

El sombreado anaranjado simula la superficie que precisa el proyecto Esloveno; la línea punteada, la del 360. La diferencia es ínfima: apenas 3000 lugares.

El sombreado anaranjado simula la superficie que precisa el proyecto Esloveno; la línea punteada, la del 360. La diferencia es ínfima: apenas 3000 lugares.

MÁS ALLÁ DE BOCA

Días previos a la cuarentena obligatoria a causa de la pandemia por Coronavirus, representantes de una importante empresa constructora -especializada en el desarrollo de grandes shoppings de la Ciudad-, se reunieron en varias ocasiones con el actual propietario del depósito Mignaquy, ubicado en la esquina de Del Valle Iberlucea y Wenceslao Villafañe, justo enfrente de los quinchos y del Centro de Entrenamiento del complejo Pedro Pompilio.

En esas charlas acordaron asociarse en un emprendimiento inmobiliario que apunta a la puesta en valor de las inmediaciones de la cancha de Boca. Esto significa que, apenas vuelva todo a una cierta normalidad, avanzarán con el plan de potenciar un nuevo polo turístico en la ciudad de Buenos Aires. El objetivo es unir Caminito con la Usina del Arte, el histórico trasbordador Puente Pueyrredón y… la Bombonera.

Como parte de esas tareas, el plan contempla comprar los 19 lotes frentistas (48 propietarios) del coliseo Xeneize y llevar adelante el Paseo Peatonal Del Valle Iberlucea, una zona con espacios verdes y también locales gastronómicos y de indumentaria, que genere más caudal de visitantes a esas calles, hoy postergadas, oscuras e inseguras para los vecinos.

El Paseo Peatonal Del Valle Iberlucea podría ser una realidad cercana, más allá de lo que haga Boca con su estadio

El Paseo Peatonal Del Valle Iberlucea podría ser una realidad cercana, más allá de lo que haga Boca con su estadio

“¿Cuánto vale tomar un café enfrente de la Torre Eiffel? ¿Cuánto comer una pizza al lado del Coliseo romano? El objetivo de los futuros nuevos dueños de las propiedades de Del Valle Iberlucea es la explotación económica de los negocios que construirán allí”, grafica a LA NACION una de las personas involucradas que se reunió con gente de esa empresa constructora y de Mignaquy. Y explica: “Pero contemplan ofrecerle a Boca el espacio aéreo que le permita al club ampliar el estadio. A ellos les da lo mismo si hacen o no esa obra. Su ganancia está a ras del suelo y no en el aire”.

Los frentistas, sobre todo los que tienen locales a la calle en ese lugar, están entusiasmados. Aquellos que hoy tienen un comercio lo seguirán teniendo tras la venta de su propiedad, en el mismo lugar: frente al estadio. Según pudo averiguar LA NACION, desde la empresa constructora ya se comunicaron con los dueños de esos 19 lotes, quienes podrían venderle en bloque sus propiedades.

El tiempo corre. Así planteadas las cosas, si Boca no reacciona rápido puede quedarse sin nada. Cuando ese grupo inversor compre las 19 propiedades frentistas de Del Valle Iberlucea (algo que puede ocurrir en cualquier momento), automáticamente complicará los planes de Bombonera 360. Y eso ocurrirá en un lapso que no debería ir más allá de este año. Porque, aunque logre comprar todas las otras unidades funcionales del resto de las dos medias manzanas, la hipotética obra que promete realizar el oficialismo tendrá en el medio un conflicto con los futuros nuevos propietarios de las actuales propiedades frentistas.

En 2014, siendo legislador de CABA y vicepresidente de Boca, Oscar Moscariello presentó un proyecto de ley para cambiar la zonificación de unas tierras que aún no eran de su propiedad, pero sobre las cuales podría edificarse un estadio. En medio de un escándalo, la idea fue rechazada

En 2014, siendo legislador de CABA y vicepresidente de Boca, Oscar Moscariello presentó un proyecto de ley para cambiar la zonificación de unas tierras que aún no eran de su propiedad, pero sobre las cuales podría edificarse un estadio. En medio de un escándalo, la idea fue rechazada

NUEVO ESTADIO

Para construir un nuevo estadio en Casa Amarilla, Boca primero debería pedir una modificación del Código de Planeamiento Urbano. Es algo que ya intentó hace siete años, sin éxito.

En septiembre de 2014 ingresó a la Legislatura porteña un proyecto de ley (el Nº 2462), que en su Artículo 5° solicitaba: “Aféctense a la ampliación del Distrito de Zonificación E4 56 –Estadio y Complejo Deportivo del Club Atlético Boca Juniors”. A través de Oscar Moscariello, entonces vicepresidente 1º de la entidad de la Ribera y a la vez legislador por el PRO, Boca intentó cambiar la zonificación de unas tierras que aún no eran de su propiedad. En medio de la polémica que generó la presentación (las fotos exponían con claridad la idea del nuevo estadio) y el doble rol de Moscariello, en 2016 embajador argentino en Portugal, el proyecto finalmente no se trató. “Atienden de los dos lados del mostrador”, acusó entonces el legislador Aníbal Ibarra.

Archivado el proyecto de ley que buscaba cambiar el código, Boca decidió asegurarse esas tierras (las dos manzanas que conforman las calles Arzobispo Espinosa, Martín Rodríguez, Juan Manuel Blanes y Palos, atravesadas a la mitad por 20 de Septiembre). En abril de 2016 la Comisión Directiva de Boca, que entonces presidía Daniel Angelici, aprobó esa compra luego de un llamado a licitación pública muy favorable (fue el único oferente), a precios irrisorios y con un plan de pagos inmejorable.

Se inauguró la nueva Casa del Socio en el Parque Social y Deportivo Boca Juniors

A saber: sólo se aceptaban propuestas presentadas por organizaciones no lucrativas (asociaciaciones civiles, fundaciones, etc.) con 10 años o más de existencia, con al menos 500 integrantes, con al menos 10 años de antigüedad en la Comuna 4 y con un patrimonio neto igual o mayor que el 80 % del costo de los inmuebles más el valor de las inversiones. Sólo faltaba que se exigiera que el escudo tuviera estrellas amarillas…

Nada fue gratis. Según el contrato firmado con la Corporación Buenos Aires Sur, la entidad azul y oro le paga a la Ciudad 9.000.000 de pesos cada tres meses. Esa cuota se extiende desde 2016 y concluye en 2026, hasta llegar al valor total de la superficie de 32.000 m2, tasada para la ocasión en 180.600.000 pesos (a razón de 5000 pesos el metro cuadrado). Las extraordinarias facilidades de pago también constan en el Pliego Único de Bases y Condiciones, del llamado a Licitación Pública por Iniciativa Privada Nº 7- CBAS-2015, que forma parte del Plan de Desarrollo y Mejoramiento Urbano “Casa Amarilla”, y que puede leerse íntegro en internet.

CONTACTO EN CHINA

¿Puede tener relación el vínculo establecido entre la dirigencia que comanda Ameal y China con la construcción de un nuevo estadio? Si bien absolutamente todos en el club descartan la idea de hacer un nuevo estadio y enarbolan la bandera del hashtag #DeLaBomboneraNoNosVamos, no deja de ser una alternativa más. Sin embargo, también ofrece una variada arista de obstáculos.

En primer lugar, lo más importante: ¿dónde se construiría? Podría pensarse que un estadio entraría en las tierras compradas en Casa Amarilla (demoliendo el complejo Pompilio y la zona de Quinchos), pero desde el Observatorio de la Ciudad aseguran que ese proyecto no pasaría ningún estudio serio de impacto ambiental. Con un plus: al ser una zona de emergencia habitacional, la lluvia de amparos impediría colocar siquiera un ladrillo.

También hay otra complicación: si en algún momento llegara a haber un consenso entre los socios de Boca para demoler su mítico estadio, esto no podría llevarse adelante, porque la Bombonera está declarada de Interés Turístico de la Ciudad de Buenos Aires. La otra alternativa es mudarse y edificar un estadio moderno en, por ejemplo, el Complejo de Ezeiza. Escenario que hoy parece imposible.

La cuarta bandeja fue una propuesta acercada por Orlando Salvestrini a Boca en noviembre de 2016

La cuarta bandeja fue una propuesta acercada por Orlando Salvestrini a Boca en noviembre de 2016

LAS VARIANTES DESCARTADAS

En noviembre de 2016, Orlando Salvestrini acercó un proyecto que planteaba la idea de construir una cuarta bandeja que permitiera llegar a 78.000 espectadores, y a la vez insertar entre la platea baja y la media una línea de palcos prefrenciales.

El proyecto presentado por el arquitecto Mario Lizza en marzo de 2019 aseguraba una Bombonera para 80.000 espectadores, pero planteaba demoler la tribuna local, la pileta, los quinchos y el estacionamiento interno.

El proyecto presentado por el arquitecto Mario Lizza en marzo de 2019 aseguraba una Bombonera para 80.000 espectadores, pero planteaba demoler la tribuna local, la pileta, los quinchos y el estacionamiento interno.

En marzo de 2019 el arquitecto Mario Lizza aseguró que él podía llevar la capacidad de la Bombonera a poco más de 80.000 lugares. Su idea se basaba en demoler la tribuna popular local y luego reconstruirla, duplicando su volumen hacia atrás. Para ello precisaba también arrasar la zona de quinchos y la pileta, para hacer allí una gran explanada, donde funcionarían un mirador turístico y un fan fest azul y oro.

Finalmente, en noviembre de 2019, a semanas de las últimas elecciones, la fórmula oficialista conformada por Christian Gribaudo y Juan Carlos Crespi presentó en público Bombonera 100mil, proyecto en el cual –con muy pocos datos concretos- se planteaba que eso era factible. Además de precisar adquirir las dos medias manzanas, la novedad estuvo en la idea de girar la orientación del campo de juego. Con la derrota en las urnas, aquello también quedó desactivado.

Fuente: POLÍTICA | https://www.lanacion.com.ar/
La Bombonera cumple 81 años con el riesgo latente de quedarse sin reforma

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