De cada 10 salteños en lista de espera, 7 necesitan un trasplante renal

La lista de espera actual de salteños que necesitan un trasplante incluye un total de 277 pacientes que están en condiciones de recibir un órgano. De esa cifra, 203 son pacientes renales (el 73% del total), tres renopancreaticos, dos pulmonares, uno hepatorenal, 46 requieren córneas, 22 hígado y uno, corazón. 
Durante 2020 se realizaron ocho operativos de donación de órganos: cinco de ellos multiorgánicos y tres de tejidos. La cantidad es menor a la de 2019, período en el que se realizaron 13 operativos. Los datos se desprenden de un informe de cierre del Cucai Salta sobre 2020. 
Ese mismo año se trasplantaron en la provincia 29 pacientes salteños, de los cuales cuatro fueron con donantes relacionados y el resto con donantes cadavéricos. Hubo 11 trasplantes de córneas.
Además, se trabajó intensamente con células progenitoras hematopoyéticas (CPH) o células madre. “Se avanzó con 14 donaciones que incluyeron a Europa, Francia, España y dos donaciones dirigidas de cordón umbilical”, explicó el responsable del Cucai Salta, Facundo Humacata. 
Al ser consultado sobre por qué disminuyeron los operativos en 2020, comparado con 2019, explicó que anteriormente se dieron casos de donantes que habían sufrido accidentes de tránsito fatales, pero que a partir de la pandemia del COVID-19 y las medidas dispuestas de aislamiento disminuyó el número de siniestros viales con víctimas y por ende ese tipo de donantes. 
Añadió: “Se trabajó arduamente durante el año difícil que nos tocó a todos. El coronavirus dejó su huella por todo ámbito. Se hicieron protocolos muy ajustados para continuar con la actividad de procuración”.

La Ley Justina

Humacata destacó que Salta está adherida a la Ley Justina 27.447, de trasplante de órganos, tejidos y célula. La norma representa una esperanza para quienes aguardan un trasplante.
A partir de la misma, promulgada el 27 de julio de 2018, toda persona mayor de 18 años es donante de órganos a menos que exprese su voluntad contraria en forma escrita. 
La ley lleva ese nombre en homenaje a Justina Lo Cane, una niña de 12 años que falleció el 22 de noviembre de 2017 a la espera de un trasplante de corazón. La niña esperó la intervención por 4 meses y estuvo internada en la Fundación Favaloro, pero el órgano no llegó y su estado de salud se fue debilitando.
Su historia inspiró una campaña que impulsó un proyecto de trasplante de órganos, tejidos y células y que fue convertido en ley. 
“Es importante la concientización sobre la donación de órganos, la importancia de ser donantes. Si lo hacemos entre todos, tendremos los resultados que buscamos”, finalizó Humacata. 

La Comisión de Trasplantados

María Landivisnay, de 45 años, es miembro de la Comisión de Trasplantados de General Güemes, que nuclea unos 18 integrantes. La mujer reside en esa localidad y fue trasplantada de riñones el 18 de febrero de 2016 en la provincia de Tucumán. Su madre fue su donante. 
Ahora, luchan por la reglamentación de la Ley 26.928 de creación del sistema de protección integral para las personas trasplantadas. La misma fue sancionada por el Congreso Nacional el 4 de diciembre de 2013 y dos años después, en diciembre de 2015, Salta adhirió a la norma a través de la ley provincial 7.908, pero hasta ahora nunca se reglamentó. 
Por ese motivo emprendieron una campaña por la reglamentación de la ley para ampliar derechos y proteger de manera integral a aquellos que tienen una segunda oportunidad de vivir.
“Necesitamos que el gobernador nos reciba para que podamos contarle sobre nuestras necesidades. Queremos que se reglamente la ley para que se aplique en todos los ministerios: salud, vivienda, educación, transporte, infraestructura y nuestras coberturas sean reconocidas. Apelamos a él, sería un gran paso a nivel provincial. Solo estamos pidiendo lo que corresponde”, manifestó. 
Entre los puntos más importantes, la Ley 7.908 implica: la gratuidad del transporte público de pasajeros dentro de la provincia (los de media y larga distancia sí se vienen cubriendo), la cobertura del ciento por ciento en la provisión de medicamentos, estudios, diagnósticos, prácticas de atención de su estado de salud de patologías relacionadas directa o indirectamente con el trasplante. También el derecho a una vivienda adecuada y becas de estudio en el nivel superior. 
En 2012, cuando Sáenz era senador por Capital, promovió una ley de asistencia y protección a trasplantados que entonces recibió media sanción.

  La comisión que lucha por la reglamentación.

Ejercicio y alimentación sana, las claves

María Landivisnay, de la Comisión de Trasplantados de General Güemes, contó: “Tengo compañeros muy inteligentes que no pueden acceder a fuerzas de seguridad por ser trasplantados. No tenemos oportunidad de insertarnos laboralmente y tener un trabajo en blanco. Estamos excluidos. Puede ser que suframos discriminación”. 
Indicó que no cuentan con cupo de viviendas y que en muchos casos son incluidos en discapacidad, pero a medias. “Porque cuando vamos a hacer los trámites no tenemos los mismos derechos. Por ejemplo, no nos dan el beneficio de Saeta y el transporte lo necesitamos sí o sí porque somos pacientes de por vida que afrontamos los controles médicos mes a mes. Con la reglamentación de ley todo esto cambiaría”, aseguró.

En el muro del Facebook “Güemes Trasplantados” se puede ver un video de Valentina Cruz, una niña, cuya historia compartió El Tribuno en 2020. Valentina hoy vive con el riñón de su madre, Angelina Tapia. “Hacelo por mí porque quiero ser doctora, quiero salvar niños”, son las palabras de Vale.
 

Ramiro Jiménez tiene 38 años. Es periodista y fue trasplantado hace seis años. Su hermano fue el donante.
“En agosto próximo se cumplirán siete años desde mi trasplante. Me encuentro bien, haciéndome estudios trimestrales, haciendo un vida casi normal, lo digo así porque lo único diferente es que tomo medicamentos de por vida, pero bueno estoy estable y avanzando día a día”, dijo.
Con relación al alto porcentaje de salteños en lista de espera que necesitan un trasplante renal, refirió: “Es una situación compleja y considero que cuando hablamos de salud y trasplante también hace falta mucha prevención, primero para que no suceda la enfermedad y también hace falta inversión para campañas de difusión y que se pueda promover la donación de órganos”. 
Landivisnay también contó su historia. Tuvo que ser trasplantada por sufrir insuficiencia renal crónica. “Me descompuse una vez. De un día para otro fui al hospital y me la detectaron. Pelee seis años para no entrar en diálisis hasta que ingresé. Me hice la fístula”, relató. 
Considera que la insuficiencia renal es la enfermedad del presente y el futuro a causa de la falta de ingesta de agua potable, mala alimentación, consumo excesivo de sal y sedentarismo. Y remarcó la importancia de hacerse controles. “Hay gente que de casualidad se entera que es diabética. Es importante tomar agua, alimentarse saludablemente, evitar la sal y hacer ejercicio”, culminó.
 

 

Fuente: SALTA | http://www.eltribuno.info
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